Homosexual, lesbiana, el amor de Dios

Si eres LGBTQ, ¿Estás seguro de que Dios y su amor te dan la bienvenida? Mira esto…

por Marilyn Adamson
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La vida muchas veces demanda ciertos requisitos. Para obtener una licencia de conducir, debes pasar un examen. Para tener cierto empleo, debes mostrar que posees las credenciales requeridas para ese empleo.

Si “A” luego “B” Prueba que vales la pena. Prueba que has calificado. Prueba que eres aceptable.

¿En qué punto puedes saber que Dios te acepta completamente?

A diferencia de cualquier otra cosa que has encontrado, una relación con Dios no empieza al rellenar el espacio en blanco, “Acéptame porque…”

Empieza con Dios diciendo “Te acepto.” “Te doy la bienvenida.”

Si eres homosexual, lesbiana, bisexual, transgénero o tienes preguntas, Dios no es nuestro enemigo. Si aún no has empezado una, Dios quiere una relación contigo. El la ofrece a quien sea y a todo el mundo.

En las sagradas escrituras, solo encontraras un grupo que constantemente hacia enojar a Jesús… El grupo religioso de los fariseos.

Jesús estaba cómodo alrededor de cualquiera, incluyendo prostitutas y criminales. Sin embargo, la religión elite entristeció e irrito a Jesús. El los vio como críticos, arrogantes, sin amor e hipócritas.

Quizás veas esas palabras e inmediatamente piensas en gente religiosa que te han herido, ofendido o juzgado. ¿Representara eso el corazón de Jesús? No, Jesús dijo ama a tu prójimo como a ti mismo. ¿Cómo encajarían dentro de esto los comentarios hirientes? No muy bien.

Este es el corazón de Jesús revelado. Jesús dijo, “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.”1

¿Alguna vez has tenido la oportunidad de considerar seriamente a Jesús?

A diferencia de cualquier otra persona que haya vivido, Jesús puede explicarte la vida... cómo experimentarla más abundantemente. Él es el Creador de todo lo que existe, sin embargo, se hizo hombre, para que pudiéramos conocerlo, conocer a Dios.

Juan, uno de los amigos de Jesús, hizo este comentario acerca de Jesús: "Porque de su plenitud todos hemos recibido, gracia sobre gracia, porque la ley fue dada por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”2

“Gracia” no es una palabra que usamos mucho. Significa la bondad de Dios dada a nosotros, sin nosotros ganarla. Jesús nos ofrece tanto su bondad como su verdad, para guiarnos a través de esta vida que a menudo es confusa.

Yo, solía preguntarme qué se necesitaba para ser aceptado por Dios. Tal vez, tú estarás tan asombrado como yo lo estuve. Aquí está:

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su único Hijo, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, más tenga vida eterna, porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, más bien, para que el mundo sea salvo por medio de él, y cualquiera que creyere en él no es condenado, más el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del único Hijo de Dios"3.

¿Entiendes? “cualquiera que creyere en él”. Cualquiera que creyere en él tiene vida eterna, y el que cree en él, es salvo por medio de él, y el que cree en él no es condenado.

"Esto es lo que él pide de nosotros... qué creamos en él.

Juan dijo de Jesús, "El vino a los suyos, y su pueblo no lo recibió. Pero a todo aquellos que si lo recibieron y creyeron en su nombre, le dio el derecho de ser hijo de Dios..."4

No era sólo un profeta, un maestro o un líder religioso. Jesús dijo que conocerlo a él era conocer a Dios. Creer en él era creer en Dios. Esto es lo que llevó a su crucifixión. Le acusaron de blasfemia. La gente dijo que Jesús estaba "llamando a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios."5

Él ofreció pruebas. Jesús ya había hecho lo que ningún humano podía hacer, curando instantáneamente a los que eran ciegos, no podían caminar, o quien luchaba con enfermedades.

Sin embargo, Jesús fue mucho más allá. Dijo, en numerosas ocasiones, que sería arrestado, golpeado y crucificado ... y tres días después se levantaría de entre los muertos. Eso es una prueba bastante sólida. Ninguna reencarnación posterior, ninguna mística "me verás en tus sueños". No. Tres días después de ser enterrado, él se levantaría de entre los muertos.

Los romanos sabían de esto así que colocaron a toda una guardia de soldados en la tumba de Jesús.

Sin embargo, tres días después de haber sido torturado y asesinado en una cruz, Jesús se levantó físicamente de la tumba. Su cuerpo se había ido, y sólo quedo la ropa de sepultura con la que había sido enterrado. Jesús físicamente apareció varias veces durante los siguientes 40 días. Esto es lo que inició la fe cristiana. Él demostró que él era todo lo que afirmaba ser ... Dios en la carne, igual con Dios el Padre.

Jesús fue claro al respecto: "El Padre no juzga a nadie, sino que ha dado todo el juicio al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre." El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo envió. En verdad, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna. El no viene a juicio, sino que ha pasado de muerte a vida.6

Te podrás preguntar: “Ok. La Vida Eterna es Grandiosa. Pero, ¿Qué hago ahora, en esta vida?

Puedes vivir toda tu vida sabiendo que eres amado por Dios.

Todos desean ser amados. El amor es importante para los seres humanos. Sin embargo, cada persona que te ama, te ama imperfectamente, porque las personas son imperfectas.

Pero Dios es capaz de amarte perfectamente. Él nos ama debido a su naturaleza amorosa, y esto nunca cambia, nunca se detiene.

Todos nos equivocamos. Todos fallamos aun viviendo bajo nuestros propios estándares, sin mencionar los estándares de Dios. Pero no somos aceptados por Dios debido a nuestro desempeño. Él nos acepta solo por creer en Él, venir a Él e invitarle a ser Dios en nuestras vidas.

Esta es la manera en la que Jesús describe el tener una relación con Él:

“Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor. Cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho estas cosas para que se llenen de mi gozo; así es, desbordarán de gozo. Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado.”7

¿Qué sucede si lo traes a tu vida? ¿Qué sucede si tu inicias una relación con Dios?

Cualquier relación significativa que hayas tenido en tu vida ha tenido un efecto en ti, positiva o negativamente. ¿Correcto? Esto es cierto para todos. Cuanto más importante es la relación, mayor es el impacto que tiene.

Por lo tanto, tiene sentido que conocer a Dios va a ser una relación significativa. Él guiará tu vida de acuerdo a su amor y sus deseos para tu vida. Todavía tomas decisiones. Usted mantiene su libre albedrío. Él no se hace cargo de su vida, forzándolo a actuar como él quiere. Sin embargo, me sentí profundamente impresionado por su sabiduría, su bondad, y la forma en que Dios ve la gente y la vida.

Dios no va a tomar sus señales de lo que la sociedad disponga. Dios, que creó el universo, realmente no necesita la sociedad para guiarlo, me gusta esto. Me parece como liberación.

Esto es lo que Dios hizo en mi vida, cuando empecé una relación con él.

Yo había sido ateo. Creer en Dios, leer la Biblia acerca de él, fue un cambio importante en mi vida. En realidad, era monumental.

Un par de meses después de aceptar a Jesús en mi vida, mi amiga más cercana me preguntó: "¿Has notado un cambio en tu vida?" Y yo dije, "¿Qué quieres decir?" Dijo: "Últimamente puedo compartir cosas contigo y no haces bromas, parece que me escuchas realmente".

Estaba un poco avergonzada. Quiero decir, ¡aquí está mi mejor amiga diciéndome que finalmente estaba actuando como un ser humano decente y escuchándola!

(Ella estaba tan sorprendida por lo que estaba notando en mi vida, que decidió pedirle a Jesús que guiara su vida también.)

Esto es lo que creo que estaba sucediendo en mi vida.

Cuando comencé a tener una relación con Dios fui consciente de cuánto era su amor por mí. Realmente me sorprendió. Lo que leía en la Biblia eran como mensajes personales de Dios hacia mí acerca de cuánto me amaba. (Crecí pensando que Dios estaba enojado con nosotros por no ser lo suficientemente buenos.) Así que, esto era grandioso para mí, que Dios nos ama.

Y, supongo que mi necesidad emocional de amor era conocida por Dios de una manera tan profunda que me convertí en una persona emocionalmente más segura. Comencé a pensar más y a preocuparme más por otras personas que por mí mismo. Y, evidentemente me convertí en una mejor oyente y más cariñosa. Así también el fanatismo racial en el que fui criado disminuyo.

Jesús nos promete que si dejamos que él nos enseñe y nos guíe, “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”8

Si comienzas una relación con Jesús, podrás ver cambios en tus actitudes, o esperanza o tu manera de ver a los demás, o cómo gastas tu tiempo. Solo Dios lo sabe. Pero, a medida que lo vas conociendo, él impactará tu vida. Pregúntale a cualquier seguidor de Jesús y te dirá cómo el haberle conocido ha impactado su vida.

Él tiende a darnos un deseo mayor de elegir sus caminos. Cómo hace esto es inesperado. No es que ahora te da una serie de mandamientos nuevos que debes seguir. Esto no es auto-esfuerzo o lo que realizas para Dios. Y, no es una dedicación religiosa. Se trata de una relación, una amistad íntima con Dios. Es Dios personalmente guiándote y enseñándote sobre sí mismo, sobre la vida. Él entra en nuestras vidas cuando lo invitamos. Él impacta nuestras vidas de adentro hacia afuera a nivel de corazón.

Jesús te ofrece más vida. Tú sabes cómo las relaciones, trabajo, deportes y entretenimiento… todas ellas tienen grandes momentos, sin embargo, la plenitud es a menudo fugaz. La satisfacción de ello no nos mantiene llenos. Y nada en la tierra podrá jamás.

Constantemente tenemos hambre por algo que perdure, algo fiable. Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.”9 Termina la declaración diciendo: “…y al que a mí viene, no le echo fuera.”9 Por años busqué una filosofía de vida que funcionara en cualquier situación. Cuando conocí a Dios, mi búsqueda finalizó. Lo encontré digno de confianza.

Tu relación con él será diferente a la relación de los demás con él. Tú eres un individuo con experiencias únicas, pensamientos, intereses, sueños y necesidades. Lee los evangelios y verás a Jesús relacionándose con individuos…como individuos.

En este momento lo que me preocupa es que solo les estoy mostrando la parte superficial de conocer a Dios.

Tener una relación con Dios no es una garantía que utilizamos para estar protegidos de situaciones difíciles en la vida. Lo más probable es que te encuentres con estrés financiero, graves enfermedades, accidentes, problemas en tu relación, etc.

Y no hay duda que tendremos problemas en esta vida. Puedes lidiar con esto solo o puedes estar seguro del amor de Dios, su presencia y su intimidad contigo en medio de todo esto.

Aquí hay otra advertencia. Él te llevara a través de carreteras realmente desafiantes a fin de que te preocupes y cuides de otros.

Casi todos los discípulos de Jesús (y muchos seguidores de Jesús hoy en día) han lidiado con sufrimientos muy grandes. Por ejemplo, Pablo era arrestado frecuentemente, azotado y golpeado con varas incontables veces, una vez fue apedreado casi hasta la muerte, fue naufrago sin comida y estaba huyendo a menudo por la vida.

Claramente los creyentes y seguidores de Jesús no vivieron vidas fáciles. Sin embargo, Pablo y otros creyentes permanecieron inquebrantablemente convencidos del amor de Dios por ellos.

Pablo escribió: en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Porque estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni los gobernantes, ni las cosas presentes ni futuras, ni potestades, ni la alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa en toda la creación podrá separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús Señor nuestro".10

No planeas a donde te diriges, sin embargo, si eres homosexual, lesbiana, bisexual, transgénero o estas cuestionando tu sexualidad... si lo dejas que entre y que Jesús guie tu vida esta será mejor de lo que puedas imaginar.

Jesús dijo, " Yo soy la luz, cualquiera que me siga no estará en tinieblas, sino que tendrá la luz de vida"11.

Así es como puedes comenzar una relación con Dios, ahora mismo.

Sin importar lo que hayas hecho en tu vida, Jesús te ofrece su perdón completo. Nuestro pecado no fue simplemente pasado por alto. Fue pagado por Jesús en la cruz, sacrificándose en nuestro lugar.

¿Alguna vez has hecho sacrificar a alguien por ti? Esto es lo que Jesús hizo hasta el último grado. Él te ama tanto. Se ofrece a entrar en tu corazón y establecer una relación contigo.

¿Te gustaría conocer a Dios? Te animo a que lo dejes entrar en tu vida, si no lo has hecho ya. Él dice que ESTA es la relación que nos satisface. Nunca estuvimos destinados a pasar por esta vida sin él.

Puedes hablar con él usando las palabras que quieras. Si necesitas ayuda, esto es lo que podrías decir:

"Jesús, creo en ti, gracias por morir por mí y por ofrecerme una relación contigo, quiero que seas Dios en mi vida, quiero conocerte, experimentar tu amor, y ahora mismo te pido que guíes mi vida”.

(1) Mateo 11:28-29 (2) Juan 1:16,17 (3) Juan 3:16-18 (4) Juan 1:11,12 (5) Juan 5:18 (6) Juan 5:22-24 (7) Juan 15:9-12 (8) Juan 8:32 (9) Juan 6:35,37 (10) Romanos 8:37-39 (11) Juan 8:12


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